BepiColombo inicia su secuencia de llegada a Mercurio con la separación del Módulo de Transferencia
Sevilla, 2 de septiembre de 2026. — La misión internacional BepiColombo, desarrollada conjuntamente por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), alcanza este jueves, 3 de septiembre, un punto de inflexión operativo tras casi ocho años de viaje interplanetario: la separación del Módulo de Transferencia a Mercurio (MTM).
Esta maniobra marca el inicio de la compleja secuencia de llegada e inserción en órbita alrededor del planeta de sus dos orbitadores científicos: el Orbitador Planetario de Mercurio (MPO) de la ESA y Mio (Orbitador Magnetosférico de Mercurio) de la JAXA.
España participa de forma estratégica en este hito de la exploración espacial profunda. La contribución nacional representa en torno al 8% del desarrollo industrial y tecnológico de las plataformas europeas, con la implicación directa de ocho compañías aeroespaciales, dos centros de investigación científica y dos infraestructuras operativas clave en territorio nacional. BepiColombo es la primera misión europea que entrará en órbita alrededor de Mercurio y solo la segunda en la historia espacial.
Requisitos de navegación y condiciones del entorno orbital
La llegada a Mercurio constituye una de las secuencias de navegación espacial más complejas de la exploración planetaria. Al aproximarse al Sol, la nave espacial debe disipar una gran cantidad de energía y reducir progresivamente su velocidad orbital para contrarrestar la intensa atracción del pozo gravitatorio solar. Para lograrlo, la trayectoria ha combinado el uso continuo de un sistema de propulsión eléctrica de bajo empuje con múltiples maniobras de asistencia gravitatoria en la Tierra, Venus y el propio Mercurio.
A estas exigencias de dinámica de vuelo se suman las severas condiciones del entorno operativo:
- Temperaturas superficiales que pueden superar los 450 °C en determinadas zonas expuestas de la nave.
- Un flujo de radiación solar significativamente superior al registrado en la órbita terrestre.
- La necesidad de mantener los subsistemas de a bordo y los instrumentos científicos dentro de márgenes térmicos estables a escasa distancia de la radiación solar directa.
Contribución tecnológica e industrial española
La ingeniería y la industria espacial española han asumido la responsabilidad de subsistemas críticos para las plataformas de la misión en coordinación con la ESA:
- Estructura y control térmico: Airbus Defence and Space España participó en la estructura del módulo de transferencia MTM, mientras que Iberespacio suministró tubos de calor (heat pipes) para el control y disipación térmica del orbitador MPO y del módulo MTM.
- Sistemas de comunicaciones y radiofrecuencia (RF): SENER Aeroespacial desarrolló elementos clave del sistema de antenas, incluidas antenas de baja ganancia (LGA, Low Gain Antenna), antenas de media ganancia (MGA, Medium Gain Antenna), guías de onda y el mecanismo de apuntamiento de la antena de alta ganancia (HGA, High Gain Antenna); Thales Alenia Space España suministró la red de distribución de radiofrecuencia y RYMSA aportó componentes pasivos de RF para los sistemas de antenas.
- Electrónica y potencia: Airbus CRISA diseñó y fabricó las unidades de procesamiento de potencia, así como las unidades de acondicionamiento y distribución de potencia (PCDU, Power Conditioning and Distribution Unit); Alter Technology participó en la selección, aprovisionamiento centralizado, inspección y cualificación de componentes electrónicos de alta fiabilidad (denominados componentes EEE: eléctricos, electrónicos y electromecánicos; Electrical, Electronic and Electromechanical).
- Dinámica de vuelo y operaciones de misión: Elecnor Deimos trabajó en la validación y regeneración de trayectorias de bajo empuje y en herramientas de navegación y planificación de la misión; GMV contribuyó al centro de control de operaciones en ESOC (European Space Operations Centre), al segmento terreno científico en ESAC, al control orbital y a actividades de análisis de misión y navegación.
Participación científica e infraestructuras estratégicas
La participación española en la misión engloba tanto el desarrollo de instrumentación científica de vanguardia como el soporte operativo e infraestructural estratégico desde territorio nacional:
- Instrumentación científica: El Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) contribuyó al desarrollo del altímetro láser BELA (BepiColombo Laser Altimeter). Por su parte, el Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA) participó activamente en el diseño y desarrollo del espectrómetro de imagen de rayos X MIXS (Mercury Imaging X-ray Spectrometer), asumiendo la responsabilidad de sus planos focales, la electrónica asociada y las campañas de ensayos y calibración.
- Centro de Operaciones Científicas en ESAC (Madrid): El Centro de Operaciones Científicas (SOC, Science Operations Centre) de BepiColombo se encuentra ubicado en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), en Villafranca del Castillo (Madrid). Desde estas instalaciones estratégicas se coordinan y planifican las observaciones científicas del orbitador europeo MPO y se gestiona el archivo y distribución de los datos científicos para toda la comunidad investigadora internacional.
- Estación de espacio profundo de Cebreros (Ávila): La estación de seguimiento de espacio profundo de la ESA (DSA 2, Deep Space Antenna 2) situada en Cebreros constituye una infraestructura clave de telecomunicaciones para el enlace con BepiColombo, asegurando el seguimiento de la trayectoria, la recepción de telemetría y la transmisión de comandos durante el tránsito interplanetario y la fase orbital.
Retorno y aplicaciones para la sociedad
La investigación en misiones de exploración espacial profunda genera avances metodológicos y tecnológicos aplicables a otros sectores estratégicos:
- Transferencia tecnológica: El desarrollo de subsistemas cualificados para operar bajo radiación severa y temperaturas superiores a 400 °C estimula avances en nuevos materiales, electrónica de alta fiabilidad, control térmico, sensores, equipos de comunicaciones y algoritmos de navegación, con aplicaciones directas en sectores como la energía, la aeronáutica o la tecnología médica.
- Meteorología espacial: El estudio del campo magnético de Mercurio y su interacción con el viento solar aporta datos esenciales sobre la física de plasmas interplanetarios, contribuyendo a perfeccionar los modelos de predicción de perturbaciones solares que afectan a satélites de telecomunicaciones, sistemas de navegación por satélite (como GPS o Galileo) y redes de distribución eléctrica terrestres.
- Evolución de los planetas terrestres: El análisis detallado de la composición, estructura interna y evolución geológica de Mercurio permite contrastar los modelos teóricos sobre la formación y evolución de los planetas terrestres y del Sistema Solar, facilitando una mejor comprensión de la historia geológica de la Tierra.
Calendario de operaciones y retransmisión
La secuencia de inserción orbital y despliegue científico continuará según el siguiente calendario de referencia (sujeto a ajustes operacionales):
- 3 de septiembre de 2026 (14:00 CEST): Separación del Módulo de Transferencia a Mercurio (MTM).
- 21 de noviembre de 2026: Inserción en la órbita de Mercurio.
- 9–10 de diciembre de 2026: Separación de los orbitadores MPO y Mio para situarse en sus respectivas órbitas operacionales.
- 10 de marzo de 2027: El orbitador MPO alcanza su órbita científica nominal.
- 6 de abril de 2027: Inicio de la fase de operaciones científicas.